
Deslumbramientos: Encuentros con la Irrealidad
La boa constrictor muerta camino al muelle abandonado, la bandada azul relámpago de charas yucatecas, la colonia fluorescente de cantharellus naranjas bajo las uvas de mar al borde de la Laguna, los frágiles sombreritos de los marasmius morados, el gigantismo de los grillos y las tarántulas, la serpiente tigre colgando enroscada del zacate del techo encima de la cama, el trance de hormigas, las galerías de los termiteros anidados de los nudos de las ramas, la familia de monos araña balanceándose entre las ramas, el tucán comiendo papaya frente a la escuelita y pasando como flecha encima de nuestras cabezas, el holobionte lagunar del pucté con su enredo de mangle, cactáceas, orquídeas y bromelias, la huella solitaria del tapir, los charcos rojo oxidado dentro del mangle zancudo, la caoba en la esquina de camino al Cielo y sus semillas compactificadas, la capa de moco sobre el sombrero rojo carmín de los hygrocybes, el nido acolchonadito de la familia de colibrís bebé, los laberíntos microbialíticos de Cocalitos, la entrada tubular del nido de las abejas trigonas sac-xik, el tronco talado de pich de casi 2 metros de diámetro en la laguna de Noh Bec, anolar la huaya, la pitaya E.T., el chicozapote y su afluencia de látex y dulzor, el mamey maduro y cremoso y el caimito plasma violeta …


“[…] A un grito, a una legua de su camino, veréis su anuncio. ¡Ay, será el anochecer para nosotros cuando vengan! ¡Grandes recogedores de maderos, grandes amontonadores de piedras! ¡Encienden fuego en las puntas de sus manos y al mismo tiempo esconden su ponzoña y sus cuerdas para ahorcar a sus padres! […]”
11 Ahau Katun, Los Textos Proféticos, Chilam Balam de Chumayel.

RESISTENCIA
En las plumas de este cuerpo encendido,
traemos los colores derramados en los cuerpos descansados,
de un pueblo que resiste y arde
a los 529 años de invasión.
En las esquinas y los rincones de esta, nuestra casa grande
aunque el dolor sea abundante
y las risas congeladas por la mueca de la muerte,
traemos nuestras manos de arcilla llenas de semillas;
con la fuerza y el hechizo de la naturaleza
símbolo de la matria común: Abya Yala.
Traemos esa audacia elocuente en el misterio secreto
de las piedras: abuelas que nos cuentan,
nos hablan con su resistir inmutable aunque fluido.
Así mismo traemos nuestro canto de Guacamaya,
nuestra inteligencia conectada,
nuestra resistencia ancestral atravesada en la piel,
y ahora en los cables que antaño nos mataban.
Hemos visto y sentido el horror de la guerra.
Vinieron desde lejos proclamando banderas,
las naciones se apoderaron de nuestros pueblos,
nos cortaron las trenzas,
nos vistieron a su modo,
nos pusieron militares, policias,
jueces y fiscales para atarnos los pies,
y más aun el pensamiento.
Vinieron desde lejos con metralla,
desde lejos con sus camiones y su ciencia.
Llegaron a extraer con sus máquinas esclavas:
primero humanas, ahora automáticas.
Pudieron llevarse todo, menos nuestra conciencia.
Supieron ver a pueblos nuestros como utensilio,
los sometieron a su juego de muerte,
pero aun estamos como la piedra, como tierra,
como el canto de mil aves, como la vida misma:
Resistiendo.
Florecemos de nuevo,
caminamos las calles, los ríos, las selvas, los montes.
Atrevesamos sus débiles redes corruptibles,
nos inmiscuimos en sus más sórdidos asuntos
y ensuciamos su pulcra imagen de escaparate
para que veamos cómo son de verdad.
Para que sepamos que la noche eterna a la que fuimos condenas
aunque larga y extenuante, no por ser noche
si no, por ser la sombra proyectada
que nos invadió el día y nos tapo la luz de inti;
esa noche termina,
y nos amanece la palabra, la palabra primera
que reflejada en el espejo de Marcos,
se triplica.
¡Libertad para Abya Yala,
y para lxs que en ella habitamos!
¡Porque la flor puede más con su tierno color
que el acero asesino de la espada o cañón,
los paisajes de la Madre Tierra, aunque violados
por inumerables brechas de saqueo,
se iluminan y sanan con la roja sangre de sus hijos derramados!
¡Aquí, en nuestro hogar,
se congregan los mundos:
el águila del norte,
la guacamaya del centro
y cóndor del sur!
¡Vamos como el principio mismo de nuestro tiempo,
con nuestro tiempo espiral,
de cuentas largas de mil años,
con nuestro calendario lunar iluminado de sol!
¡Nuestra victoria es la vida!
Poema acompañando los documentos de SEDENA leaks del grupo Guacamaya.
Guacamaya es un grupo de hackers que busca la liberación de los pueblos y el territorio de Abya Yala, hasta ahora enfocándose en hackear a empresas extractivistas y fuerzas represivas (policia y militar)