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Alguna intuición nos llevó al norte de la Laguna de Bacalar
— A la planície acuática —
— Sobre la planície kárstica —
— Debajo la planície celeste —
Entre murmullos antiguos de rocas chilam - que son boca -
Y un manto de selva que se entrelaza en glifos vegetales
Toda una multitud de transferencias de vida anuncia
Nuevas Irrealidades en el Sian Ka’an - origen del cielo -
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En una combi rentada, salimos un 29 de Agosto de Coapa - nido de serpientes / donde la muchacha es ‘goapa’ - al sur de la Ciudad de México rumbo a la Península de Yucatán. Idalid y Luís acompañándonos en la mudanza al frente; Carles, Ida chica, Lava, el Perri, Nauni, maletas, bolsas y la Suzuky amarrada, atrás en la cajuela. Hicimos noche en un motel del centro de Villahermosa y el día siguiente llegamos ya de noche a Bacalar. El plan, medio delineado, era rentar una habitación en un espacio que nos habían recomendado: un antiguo centro de rehabilitación medio en ruinas, supuestamente reconvertido en ecoaldea o centro de permacultura, situado a las afueras del pueblo y con acceso a la Laguna. De esa noche nos quedó el recuerdo de la bienvenida caribeña por parte de una nube de mosquitos hambrientos y la pareidolia, aleatoriedad reconocible, de manchas dudosas y oxidadas salpicando los colchones que iban a recibir el peso de nuestros cuerpos cansados de todo el viaje. Luis, intranquilo ante ese panorama, seguía sentado en una silla al lado de la puerta. Ida preocupada le preguntó: “¿Por qué no te acuestas papá?”, a lo que él respondió: “Es que quien sabe aquí quien durmió, tal vez eran enfermos…”, intentando aplacar la confusión Ida, reactiva, respondió: “No eran enfermos! Eran drogadictos…”. Se estiró el silencio y al fin apagamos las luces. No todos dormimos esa noche. Ya el día siguiente, después de un bautizo sanador con los primeros rayos del sol rebotando naranjas sobre la Laguna, huimos en unanimidad de ese lugar.
Con la mudanza a cuestas y a la deriva, pasamos un par de días en un hostal al sur de Bacalar, en las aguas turquesas de Xul-ha. Ante la imponente turistificación circundante y la falta de opciones para conseguir una vivienda más o menos decente a un precio no desorbitado, decidimos cambiar el sentido de búsqueda y dirigirnos hacia al norte. Así es que llegamos al poblado de Buenavista, a unas cabañas situadas al borde de la Laguna llamadas ‘el Cielo’. Ahí es donde conocimos a Fili, quien trabajaba de cuidador. Nos acogió toda esa semana hasta que finalmente encontramos casa: una palapa de carrizo a las afueras del pueblo, sospechosamente emplazada frente al panteón, lugar que habitamos en la irrealidad de los siguientes seis meses.



C- La gente aburrida, o la gente que se aburre, quién sabe porqué, les gusta definir la vida. Tú te crees?! Como si la vida pudiera ser definida… definitiva… Bueno, dice esa gente que la vida es un sistema material. Un sistema material que puede adquirir, guardar, procesar y en definitiva, utilizar información para organizar sus actividades, sus juegos, en fin... Pero ahí te va: más allá de esa entelequia mental, extrañísima por cierto, que hace que entendamos o desconozcamos ese concepto tan abstruso de información, ¿Cuales serían para ti esas actividades en las que se manifiesta la vida?… así digamos, de manera esplendorosa, a lo grande, en…-
I- Pues, mmm… como ese día en que desde de la cama en el altillo de la palapa, aún acostados, empezamos a escuchar una actividad inusual de pájaros… Mirando por el triángulo de la ventana empezaron a aparecer: Bientevéos, Cuclillos, Tangaras, Carpinteros, pájaros Toh… quién sabe que tantos más. Aquí lo tengo apuntado en mi bitácora, sí, el 6 de Noviembre: Trance de Hormigas. Claro,… Pues resulta que se empezó a escuchar un alboroto, y salimos y había, definitivamente, muchas aves. Esas que observábamos individualmente, pero estaban ahí todas concentradas, como de… que pedo! De repente vimos llegar un tapete caminante de hormigas y se sentía así como una tensión alrededor de esa cantidad desmesurada de hormigas. En algún momento empezaron a entrar por la sala y a cubrir toda la superficie de la casa, el suelo, las paredes. Nos refugiamos de nuevo dentro del pabellón de la cama. Transitaron como por, que será… 10 minutos y fshh… abandonaron la casa. Y de nuevo la quietud, los pájaros se dieron su festín, desaparecieron junto a las hormigas y como si nada hubiera pasado…-
C- Locooo… Las hormigas son un como superorganismo silente, ahí latentes en calma dentro de la selva, hasta que….”
I- … Sí, hasta que se manifiestan! Bueno, más bien creo que nuestra casa estaba ahí en su paso, en el paso de uno de sus múltiples caminos, quién sabe qué tan antiguos, y resulta que a ese camino pues le construyeron una palapa en medio… A ellas les vale obvio! Pasaron en su tránsito, ligeras y se fueron… -
C- Claaaro… Enjambres de vida en tránsito: las hormigas… los pájaros… Aquí en Buenavista tenemos también los estromatolitos claro, otro tipo de enjambres de vida manifestándose a lo grande, los enjambres originales, puro roots… Si la neta están a otro nivel, a otro nivel espacial, de temporalidad, estructural, cronológico obviamente, los enjambreadores ancestrales…
I-¿Si son parecidos a un enjambre entonces? ¿Cómo las abejas? ¿Cómo las mariposas monarca?-
C- Totaaal, si tienen un comportamiento colectivo celular que agregado forma capas y capas de una lasaña microbialítica, enjambreando antes que nadie y nada en este mundo… Alimentándose de minerales, cagando minerales, construyendo las primeras casitas de piedra, rocas vivas, con sus trilllones de células-bocas-membranas ahí vibrando… vibrando alto compañera…-
I- Jijijij… “Positive vibration yeeaaahh, positive! Live if you wanna live!”…
C- Jijijiji…Jaaaah love… I and I… crisáaaalida… crisol…


Buenavista a 14 de Octubre de 2022
F: << … Ahorita no son tan viejos los señores que lo hacen, lo hacen diferente, no como lo hacía el viejito antes [… el h’men]. Vivía aquí en el pueblo [… Buenavista]. De hecho según tenía sus canicas, pero las tiene curadas, todo eso se cura, al curarlo no cualquier persona lo puede tener, le pertenece a él, es como si tuviesen vida>>
C: <<Canicas de piedra?>>
F: <<No normales según, transparentes, como de cristal… (silencio). Entonces ese señor el h’men no es como lo que hacen ahora… Entonces, como a mí me interesan las cosas que yo no sé, pues yo platicaba con esos que hacen ahora esto: “¿Porqué no lo hacen como lo hacían antes?”. Yo me acuerdo, yo estaba chavito y me dicen: “No, es que nosotros no sabemos cómo bajar supuestamente al Diós, y si lo bajamos no sabemos como regresarlo. Entonces lo que hacemos nosotros ahorita nada más es lo más básico. Porqué es el h’men antiguo, ese era muy experto, según bajaba a los dioses [Fili hace un silbido sordo descendiente, ssssshhhh…], para bendecir todo eso y entonces sabía como regresarlos.” Yo lo veía diferente, porqué me acuerdo como lo hacían antes y por eso pregunté a los maestros que lo hacen ahora.>>
I: <<¿Pero dicen que ellos no saben hacerlo?>>
F: <<No saben, casi viene siendo como dicen…un simulacro.>>
I:<<¿Y cómo se supone que ellos se preparan para hacer eso?>>
F: <<¿Cómo se aprende? Eso quien sabe… Porqué ese viejito que te digo que conocí, ese lo hacía. Y cuándo se murió según sus canicas se las dejó a su cuñado, entonces esas canicas se las dejó a un viejito de donde yo trabajaba con él, pero a ese viejito lo mataron y eso él en vida él me lo platicó. Y me dice ese Julio…, porque se llama Julio su cuñado del h’men ese, y me dice ese Julio…, don Nicho se llamaba el señor […el h’men], según don Nicho le dijo que le heredó sus canicas, “pero yo para que lo quiero si yo no quiero hacer esas cosas…” dice. Y que él agarró y que lo llevó al monte. Y que vio una madera que tiene un hueco así (Fili junta los cuencos de sus manos), y que ahí lo puso, él me lo dijo: “Yo no lo quiero..” y así fue…>>
I: <<Lo enterró!…>>
F: <<Entonces a la persona que le tocó el lote por acá, por esa parte todo lo que es el campo, ahí está eso… Algún día lo van a encontrar… (Fili sonrié) Si,si…>>
I: <<¿Y qué es lo que hacía con las canicas?>>
F:<<Sacaba suerte o algo así me imagino,… como eso del huevo que dicen, ¿Si lo han escuchado?>>
I: <<Ah ya, como para limpiar, que te limpian con un huevo, y está negro por dentro…>>
F: <<Según si te tienen hecha una maldad sale el color o cosas así… Me imaginó que para eso él lo usaba, te sacaba una suerte o algo así. Si… era muy interesante como se hacía…>>
La conversación entre FILI, IDA y CARLES sigue, mientras se cocina un guiso en la sartén para la pasta de la comida. Fili continúa platicando acerca de la costumbre, que en Buenavista duró hasta antes de la pandemia de 2020, de la preparación del Noh hua, y su ofrenda en los ritos del ‘Chaa’ chaahk’. Carles lee un fragmento del “Habla de Zuya y sus acertijos” del Chilam Balam, en el que se menciona el alimento ceremonial compuesto de 4, 8 o 13 capas de tortillas grandes, rellenas de sikil (pepita de calabaza) y buúl (frijol).
I: (Refiriéndose a la tradición del ‘Chaa’ chaahk’) <<Que bueno que haya una parte que aún se conserva, aunque lo hayan modificado, y que haya los que todavía recuerdan como era antes, y que los jóvenes al menos lo sepan…>
F:<<Si…Ese viejito que lo hacía original, decía que “hay que cantar los sapitos”.
C: <<Pero como es eso que “cantaban los sapitos”?
F:<<Pues eso como canta la rana, ya ves que empieza así “tac tac tac” y otro “tac tac..”. Pero ya ves que las ranas cantan diferentes. Más o menos lo imitaba uno, o él te decía como vas a decir. Era muy bonito la verdad…Quién sabe quien le enseñó a ese señor […el h’men], de donde venía,…>>
C: <<¿Venía de algún pueblo de Yucatán?>>
F: <<Parece que sí. Ese señor supuestamente parece curaba a la gente. Cuando les hacían mal, lo curaba. Y en una ocasión como mucha gente lo envidiaba... tuvo un solo hijo ese señor…, y ese niño cuando estaba yendo a la escuela, tempranito así, porqué ellos vivían en la esquina del campo ahí (Fili señala a través de la palapa en la dirección), y que vió algo como que tenía enterrado, pues es un niño, como que es curioso y lo empieza a escarbar. Y como que era un pollito tierno, envuelto en una tela así blanca y que tenía dos velas. Nunca se supo qué…>>
C: <<‚¡¿Qué pasó?!>>
F: <<Pues no pasó nada… el caso es que nunca se supo porqué hicieron eso y quién lo hizo… El hijo se fue a Cancún, yo ya no lo conozco ahora, y el padre ya murió…Quien sabe que sería eso, pero así pasó…>>
I: <<Qué interesante…>>
C: <<No… pues si está bien interesante…>>
F: << Acá por ejemplo (Fili señalando en dirección a la puerta de la casa), esta fue la primera entrada a Buenavista… Cuando llegamos nosotros de Yucatán, por ahí pasaba el camino, por donde está ese framboyán ahora…>>
